RELATOS DE LA VIDA EN BLANCO Y NEGRO

sábado, 23 de julio de 2016

PERMISO, YO ME ENAMORO. II


Radiante de felicidad ante su nuevo ‘descubrimiento’, se me acercó Manuelita y me dijo:

·        Estoy “amorada”

·        No te entiendo ¿Qué es eso?

La niña me miró, tratando de trasmitirme con su mirada la nueva emoción que sentía. Y haciendo un pequeño esfuerzo por conectarme con ella, exclamé:

·        ¡Enamorada! Corazón mío, ¿de quién?

·        De mi papá. Respondió Manuelita.

·        Ve tú y dícelo. Y la niña corrió a buscar a su padre. Fin




No hay comentarios:

Publicar un comentario